domingo, 26 de diciembre de 2010

Érase una vez, un niño que no era muy buena persona, se llamaba Miguel. Siempre estaba de peleas y bromas, era un niño muy malo. Todos pensaban que era un niño malo,  también todos pensaban que la familia es muy buena persona y que pasaban muy mal por el niño. Pero no es así su madre y su padre siempre estaban peleando. Un día Miguel se escapó de casa y se fue corriendo al campo. Miguel se paro, porque escuchó un tiro. Se fue a miran de donde vino el tiro y cuando llegó había una paloma blanca que tenía una pluma rosa. La paloma estaba herida, Miguel se puso triste y cogió la paloma para curarla

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho tu cuento,sigue escribiendo, llegarás alto como el vuelo de esa paloma que quiere traer PAZ al mundo.
    Enhorabuena.
    Emilia

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